sábado, 28 de agosto de 2010
Un Diario...
Esta semana escogí una pintura de Howard Behrens.
Siempre me he sentido muy identificada con ella, porque atrapa el momento exacto de cómo me siento a veces.
Tal vez no es algo muy filosófico, pero sí personal & sobre el sentido que yo le encuentro desde mi propia 'filosofía de vida'.
Cuando estoy triste, o enojada, o reflexiva, o simplemente desbordante de alegría, me gusta escribir. Yo soy una persona con un gran amor a Dios...& siempre he pensado que cada persona tiene su propia forma de comunicarse con él. Algunos lo hacen a través de la música, otros del arte...mi forma de comunicarme con Dios es escribiendo.
Me gusta hacer diarios o cartas a Dios...dependiendo de la situación.
No importa si hay una fiesta alrededor mío, o si está lloviendo...busco un lugar tranquilo, donde pueda escribir, porque pienso que es importante plasmar todo lo que sentimos en el momento, de otra forma, no se puede capturar la verdadera esencia del sentimiento. Y esta pintura refleja exactamente eso...a una niña -cabe remarcar que no está en cualquier lugar, está en la playa- y pudiendo estar en un bote, o nadando o bronceándose o jugando voleibol, está un poco alejada, sola, y escribiendo...
Para mi, ese es uno de los mejores sentimientos que existen el mundo.
Porque escribiendo, siento que me hago consciente de todo lo que tengo a mi alrededor y de lo bendecida que soy por lo que tengo, aún cuando el tema del que escribo es de una adversidad actual.
Me ayuda a aclarar mi mente, mis sentimientos, y más que nada, a estar quieta & en silencio...me ha enseñado a esperar pacientemente a escuchar la voluntad de Dios.
Si tuviera que pensar en una razón o en algo que haya inspirado a Howard Behrens para hacer esta pintura, diría que en ese sentimiento...de cuando sientes que cada parte del rompecabezas del mundo y de la vida simplemente encaja en su lugar, cuando -no pones pausa al mundo- sino te pones en pausa a ti y te tomas el tiempo de voltear cuidadosamente alrededor tuyo...y entonces no hay otra cosa por hacer más que sonreír, porque te das cuenta de lo perfecta que es la vida...y que aún las imperfecciones, forman parte de esa perfección.
A veces necesitamos ese tiempo que se está dando la niña en la pintura...de alejarte un poco de las personas y del mundo para poner en orden tus ideas...porque sólo una vez que estés en paz contigo mismo, es que podrás estar bien para los demás.
Y este es un tiempo perfecto...para llorar, reír, cantar, soñar...pero lo más importante: es un tiempo entre tú y Dios.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario